Autismo y la gestión de los cambios: Estrategias para navegar la incertidumbre
Para muchos de nosotros, la vida es como un guion que se reescribe constantemente. Sin embargo, para una persona en el espectro autista (TEA), esos cambios inesperados en el guion no son solo un "imprevisto", sino una fuente de ansiedad profunda. Como ya dije en mi blog: mi cubo, mis reglas, y a veces, cuando alguien mueve el cubo de sitio sin avisar, el mundo entero parece tambalearse.
El autismo no es nada malo, pero sí es una forma de procesar la realidad que necesita que la sociedad aprenda a "hablar nuestro idioma". Hoy profundizamos en por qué el cambio nos afecta tanto y qué apoyos podemos usar para vivir de forma más eficiente y feliz.
¿Por qué el cambio es un desafío en el autismo? (Rigidez cognitiva y TEA)
La dificultad ante las transiciones no es falta de voluntad; es una cuestión de neurodiversidad. El cerebro autista suele presentar lo que llamamos rigidez cognitiva o un alto coste de transición.
- Inercia mental: Pasar de una tarea a otra requiere un gasto de energía enorme. Si estamos en "hiperfoco", la interrupción se siente física.
- Ansiedad ante lo desconocido: La rutina es nuestra ancla. Sin ella, el sistema nervioso entra en estado de alerta constante.
- El combo Autismo y TDAH (AuDHD): Si además conviven ambos, la lucha es real; una parte de ti necesita la estructura (autismo) pero la otra se distrae o busca novedad (TDAH), creando un agotamiento mental extra al intentar organizar el cambio.
5 herramientas para gestionar transiciones con éxito
Para que el aprendizaje o el trabajo sean eficientes, necesitamos herramientas que hagan el mundo más predecible. Aquí tienes las más efectivas:
1. Anticipación visual: El poder de ver el futuro
No basta con decir "luego vamos al médico". EL uso de pictogramas, agendas visuales o listas en el móvil ayuda a que el cerebro "renderice" el cambio antes de que ocurra. Si se puede ver, se puede procesar.
2. La técnica de los avisos graduados
Establecer puentes temporales (avisos de 10, 5 y 1 minutos) permite que la persona cierre su actividad actual de forma segura. Es el "descenso controlado" que necesitamos para no estrellarnos.
3. Historias sociales para situaciones nuevas
Si vas a enfrentarte a algo desconocido (una entrevista de trabajo, un cambio de aula, un viaje, una mudanza), escribe un pequeño relato de lo que va a pasar. Esto reduce la incertidumbre y da seguridad.
4. El "plan B" pactado
La flexibilidad se estrena teniendo una alternativa. "Si el plan A falla, haremos el plan B.". Tener esto por escrito reduce los colapsos (meltdowns) cuando lo inesperado ocurre.
5. Tiempo de procesamiento (Buffer time)
Tras un cambio brusco, no exijas una respuesta inmediata. El cerebro necesita un "tiempo muerto" para recalibrar.
Cómo ayudar en el autismo desde el entorno escolar y laboral
Como sociedad, tenemos el deber de crear entornos neuro-amigables. No se trata de privilegios, sino de ajustes razonables:
- Para profesores y pedagogos: Avisar de los cambios en el horario con antelación y validar la frustración del alumno sin juzgarla.
- En el entorno laboral: Instrucciones claras, evitar la ambigüedad y permitir flexibilidad en las rutinas de entrada y salida.
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